sábado, 31 de agosto de 2013
martes, 23 de julio de 2013
Mensaje del P. General
Mensaje del Padre General
Fr. Saverio Cannistrà
Os saludo con gran alegría a todos vosotros, hermanos y hermanas del Carmelo Teresiano, cuando nos disponemos a celebrar la fiesta de María, la Madre del Carmelo. Nos acercamos a Ella a pie descalzo para "procurar caminar mejor el camino, para contentar mejor al Señor y hallarle más presto, para animarnos a andar con fortaleza" (F 4,4).
En estos días de gracia, nuestra familia teresiana, haciendo suyos los dolores y gozos de la humanidad, convoca al pueblo de Dios a peregrinar hacia el misterio de María. Así, andamos este camino en comunidad ampliada, junto a miles de cristianos sencillos, buscando en la cristalina fuente de María el rostro de Dios y nuestro rostro, para un encuentro de amor que da plenitud a toda vida.
La Madre del Carmelo, la mujer nueva que tiene los ojos fijos en Jesús, se convierte para todos nosotros en tienda de encuentro donde se recrea la belleza y compromiso de la fe, en icono de la Palabra creadora donde leer al Dios de la bondad -"que es muy bueno este Bien nuestro" (3M 2,5), en una llamada evangelizadora a una nueva narración de la gracia.
A medida que avanza nuestra marcha, ya no hablamos de Ella, hablamos con María, le cantamos. Al canto de uno se unen los cantos de los otros. Crece la fiesta. Dios nos visita. Hay alegría en el corazón y danzas en las calles. Dan ganas de ser de verdad "esos tales que habremos de ser" (C 4,1).
¡Flor del Carmelo! Tu vida huele a bienaventuranza. Nuestros límites, que tanto desazonan, se convierten en horizonte infinito al dar con tu mirada. Nuestro hastío, por tanto vivir lo que no es vida, se cambia en gozo al encontrarnos con tus ojos misericordiosos. El enigma doloroso de la muerte se aclara en la dulzura de tu abrazo. Tú nos enseñas a movernos, confiados, por el ancho mar de Dios que nos envuelve. Junto a Ti, todo es gracia.
¡Virgen fecunda! Tu silencio nos abre a la Palabra creadora y se convierte en un Magnificat sonoro. Tu soledad nos hace descubrir una Presencia que deja nuestra dibujada en nosotros la ternura. Excavas una sed muy honda en los adentros y tu fuente, que mana sin cesar, nos enamora. Nos metes en la interior bodega y allí nos muestras al Dios, que es tan amigo de dar y de darse por entero. Así despiertas en nosotros la belleza y el gozo de ser todo de Dios. Buscadora de amores, orientas nuestros ojos hacia Jesús, plenitud insospechada de todas nuestras búsquedas. Nos invitas a ser casa de acogida de todos los clamores de la tierra.
¡Atráenos, Virgen María! Porque nuestra historia no termina en el pecado, llámanos y llévanos a donde están todos los bienes. Porque la lentitud en el esfuerzo es extraña a la gracia del Espíritu, da fuerza a nuestras manos para tejer, con muchos, una túnica nueva para los pobres de este mundo, Métenos en ese misterio de amor que Dios y Tú, en alianza, os mostráis dándoos las manos. Pon nuestros pies sobre la tierra no pisada para un anuncio de paz y de evangelio, adéntranos en esa novedad nunca antes vista que Dios nos tiene preparada en la plegaria. Llévanos a Jesús.
Caminaremos en pos de ti. Sin volver la vista atrás, iremos contigo para vivir para Dios y su reino de santidad y justicia. Andaremos cada día los caminos a tu lado, con una mirada de paz hacia todos los que nos son confiados. Seguiremos tus huellas para encontrar una comunión con el Padre, el Hijo y el Espíritu, para entregar a la humanidad gratuitamente la compasión y ternura que Tú nos regalas en cada una de tus miradas. Iremos junto contigo hacia una plenitud.
Muy unido a todos vosotros, hermanos y hermanas, os deseo a todos una feliz fiesta de Nuestra Señor del Monte Carmelo.
domingo, 21 de julio de 2013
Tomado de ://federacion-ocd-mx.org/
viernes, 19 de julio de 2013
Un alma enamorada y feliz
Breve reseña histórica de la Madre María Nieves
de la Santísima Trinidad (García Marina)
María Nieves García Marina nació el 25 de junio de 1925, en Asturias, España. Crece en el seno de unos padres cristianos. De 6 hermanos, ocupaba el cuarto lugar. A los 10 años entra en un grupo de niñas reparadoras. (Para reparar las ofensas a Jesús Sacramentado)
A los 19 años comienza a trabajar en una Compañía de Teléfonos en Madrid. Todos los días al regresar a su casa, hacía una visita a Jesús Sacramentado y un día le dijo al Señor: "Yo he confiado en ti Señor, tú no me vas a defraudar
" y sintió fuertemente del Señor su llamada. Le atraían las misiones, pero luego leyendo Historia de un Alma, de Santa Teresita del Niño Jesús descubrió su vocación al Carmelo Descalzo.
A los 24 años entra al Carmelo descalzo de Santa Ana y San José, en Madrid, el 4 de junio de 1949, tomando como apellido religioso: de la Santísima Trinidad. Así vivió sumergida en este Misterio, se sentía habitada y amada por Dios Trino. Hace su primera profesión religiosa el 8 de diciembre de l950, día de la Inmaculada Concepción. Emite los votos solemnes el 8 de diciembre de 1953.
En su comunidad de Madrid fue priora 1974-1977, y luego en 1983-1986. Ocupó el cargo de presidenta en la Asociación de San José, Castilla Burgos, por dos trienios seguidos 1983-1988.
Su ideal misionero se hizo realidad cuando sonó la hora de Dios, un 23 de septiembre de 1987, al recibir de Mons. Príamo Tejeda, obispo de la Diócesis de Baní, la petición formal de fundar un monasterio de Carmelitas Descalzas en la reciente Diócesis.
Llega al país el 5 de noviembre de 1988, junto a las hermanas: Gloria María del Carmen, María Inés de la Santísima Trinidad, María del Carmen de Jesús, y María Fe de la Cruz. Estuvo en calidad de vicaria por 12 años, hasta que fue erigido canónicamente el Monasterio de Nuestra Señora de la Altagracia y san José. Tenida las primeras elecciones fue elegida priora, en enero 2001 al 2004.
Su vida se fue gastando al servicio de la Iglesia, con una entrega callada, con una pasión sorprendente por la Orden, por su comunidad de origen (Madrid), la cual nunca olvidó, y se dio por entero a su Carmelo de Baní.
Mantuvo siempre un gran fervor, el cual alimentaba día tras día en la Eucaristía, con sus visitas continuas a Jesús Sacramentado, con su pensamiento en Dios, porque se sentía amada por El, y como decía ella "es tanto amor, que me desborda".
-3-
Su relación con María, la Madre de la Iglesia, del Carmelo, lo hacía notar a cada paso, haciendo fiesta especial en las celebraciones de la Virgen, vistiendo el mejor hábito, con sus poesías en las recreaciones, muchas veces le hacíamos repetir su poesía favorita: Madre de mis amores, mística Rosa, mi embeleso, mi vida, mi luz, mi encanto
Vivió su vida consagrada con un espíritu fiel y creativo a los signos de los tiempos y a lo que iba pidiendo la Iglesia. Fue atrevida en emprender proyectos, trabajos, abierta a los nuevos cambios dentro de su comunidad, de la Asociación. Siempre se caracterizó por una simpatía y alegría particular. Viviendo su consagración a plenitud, sin dejar de dar nada al Señor, cumplió el horario de la Comunidad hasta el último momento de su vida, siempre decía "como todas, como todas", no aceptaba privilegios por su edad, (como por ejemplo acostarse más temprano, o levantarse más tarde) solo si se lo mandaba, la priora, pero antes le decía "madre, pero si todavía puedo, ¿por qué no me dejas?", al final acataba lo que dijera la priora.
Así la sorprendió el Señor con un derrame cerebral. Llegaba su hora. En el espacio de las 3 a las 4 de la tarde del 10 de noviembre del 2013, se fue apagando "la madre de la sonrisa" en este mundo y se encendía la esperanza aún más de correr tras el Cordero, aquella que vivía mirando siempre a la eternidad. Muere a las 6:50a.m. el 12 de julio de 2013, recién
cumplido sus 88 años de edad.
Madrecita que te reciban la Santísima Trinidad, lugar donde tú siempre habitabas, que te reciban nuestra Madre amada del Carmen y nuestro padre San José. Que te reciban Teresa y Juan, junto a todos los santos y santas del Carmelo
.Que te reciban todos los santos y santas de Dios.
"Ven Esposa de Cristo, recibe la corona eterna que el Señor te tiene preparada".
Tus hijas Gloria María, Carmen María, Ibelice Alt., Ana Mercedes, María Inmaculada, Fátima Teresa, Yakelyn Alt., Bartola María, Ruth María, Ariela y Marisela.
jueves, 18 de julio de 2013
sábado, 6 de julio de 2013
Santa Teresa continúa hoy su Aventura Oracional y Fundacional en Maracaibo
Acercarnos a la experiencia y doctrina de Santa Teresa de Jesús, nuestra Madre, y preparándonos para celebrar el V Centenario de su nacimiento, nos sentimos partícipes del gozo que la Orden del Carmelo Descalzo vive junto al Pueblo de Dios, en estos años que nos hemos puesto a escucha del Señor a través de nuestra Fundadora. La lectura de sus obras está significando renovar nuestra amistad con Aquel que nos amado y llamado a vivir el Carisma Teresiano
Estamos saboreando su experiencia de Dios en su faceta como “hermana de comunidad”. En las lecturas compartidas que tenemos, es como si ella se sentara a nuestro lado y la estuviésemos escuchando hablar, cual gran pedagoga. En este sentido queda patente que la Santa conserva hoy intacta su cualidad y capacidad comunicativa, su palabra es experiencia viva que dialoga con la nuestra. Nos sentimos acompañadas por ella, animadas, iluminadas, cuestionadas por su testimonio. Se ha ensanchado en nosotras esa confianza filial en la Santa Madre, al saber que no sólo está con nosotros para enseñarnos y guiarnos, sino también que ante el Señor intercede por nosotras. En realidad ésta ha sido una hermosa y profunda resonancia en nuestra comunidad.
Teresa no ha tenido reparo en desvelarnos su intimidad, sus miedos, sus búsquedas, sus tribulaciones, sus luchas, sus auto-engaños, sus tentaciones y pecados, su experiencia de sentirse perdonada. Comparte con nosotras sus esperanzas, su amor por la Iglesia, sus ansias apostólicas, sus lágrimas gozosas, sus arrobamientos y demás gracias místicas, presentándose con toda llaneza y sencillez como TESTIGO CREÍBLE DE LA VERDAD CONTEMPLADA Y AMADA EN LA HUMANIDAD DE CRISTO, quien trocó su ruindad en resplandeciente Castillo de Cristal.
El estudio comunitario, que ha consistido en leer juntas los capítulos de sus obras, y en preparar algunos puntos resaltantes de los temas propuestos por Santa Teresa en sus escritos, se ha desarrollado con sencillez, apoyándonos en algunos textos de consulta que tenemos en nuestra pequeña biblioteca. Cada hermana ha podido compartir lo que le impacta, lo que le interpela y lo que le aclara la experiencia teresiana, y así, la Santa Madre, con su carisma de liderazgo espiritual ha ido tejiendo la trama de nuestras relaciones comunitarias con los delicados hilos del amor, el desasimiento y la humildad; labor que continúa en proceso.
Algunas veces nos hemos ayudado de las fichas publicadas en www.paravosnaci.com para nuestros retiros mensuales. Hace dos semanas compartimos con la Hna. Ana Francisca de la Eucaristía, del Monasterio de Mérida, quien estuvo acompañándonos durante un mes en la Fundación; con ella hicimos un recorrido por todo el Libro de Moradas.
Teresa nos muestra el camino de entrega, a amar a Dios desde todo lo que hacemos. Ella nos impulsa a afianzar nuestra fidelidad a Jesucristo, nos invita a seguir profundizando en la fuente de Agua Viva, y nos contagia de su celo por la salvación de las almas, para que todos nuestros hermanos lleguen a beber de esta agua que enciende la caridad (CV. 19,5).
Ante la situación crítica de nuestro país, sentimos resonar con fuerza las palabras de nuestra Santa Madre: “No me deja de quebrar el corazón ver tantas almas como se pierden… para esto os juntó aquí… éstos han de ser vuestros negocios, vuestros deseos… No es tiempo de tratar con Dios negocios de poca importancia” (CV. 1, 4-5). Y ante las manifestaciones de idolatría que hemos palpado con nuestros propios ojos, comprendemos mejor lo que dice en otra parte: “cada día voy entendiendo más el fruto de la oración, y lo que debe ser delante de Dios un alma que por su honra pide remedio para otras” (Cta. 96,5).
Damos gracias a nuestro Señor, por esta experiencia que nos está permitiendo vivir de la mano de Teresa, ya que de alguna manera el Carisma Teresiano leído, compartido, profundizado, vivenciado y celebrado es un DON que el Espíritu Santo va recreando en nosotras hoy, y nos impulsa en nuestro compromiso de ser “predicadoras de obras”, desde nuestra vida contemplativa. Sentimos una profunda gratitud por el regalo recibido y confiado a nuestra pequeñez, don que nos está introduciendo en el corazón de esta Iglesia marabina para procurar en ella el ensanchamiento de su capacidad de COMUNION con la SANTÍSIMA TRINIDAD, y así broten las obras luminosas de la Caridad desde la fuente límpida que mana desde el centro del Castillo Interior, en medio de una sociedad cuyas relaciones sociales se hayan marcadas por el interés, el ventajismo y la despreocupación del bien del prójimo.
Queremos celebrar este V Centenario viviendo a fondo esta experiencia fundacional, siendo testimonios vivos de que algo diferente pasa en nosotras, y así atraer a otros a vivir la aventura teresiana de la oración, como trato de amistad con Dios en el hondón del alma y el encuentro fraterno con los demás en el compartir de cada día. Así como estar cercanas a nuestros hermanos del Carmelo Seglar que están haciendo camino acá en Maracaibo, en la medida de nuestras posibilidades.
Tendremos algunas celebraciones comunitarias para unirnos a la festividad del V Centenario: Horas Santas, Misas Votivas de Santa Teresa, Oración del V Centenario en nuestro ritmo de rezo diario, entre otras. Tenemos entre manos el inicio de la obra de construcción del Monasterio y esa será una contribución concreta de nuestro Carisma para la Iglesia local. Nos confiamos a sus oraciones fraternas y agradecemos todo el apoyo que nos puedan brindar en este sentido como miembros de la Familia Teresiana en Venezuela.
ACÓGEME OH! MADRE DEL CARMELO...
Un retoño en el Carmelo de Maracaibo.
Hoy, 06 de julio, Vísperas de iniciar la Novena de Ntra. Sra. del Carmen, nuestra hermana Eleida Yasmín Fuentes González ha iniciado su Postulantado en nuestra Comunidad. Ha recibido la bendición de nuestro hermano P. Daniel Rodríguez, Delegado General de la Orden en Venezuela. Compartimos el gozo de la gracia del Señor para nuestra Comunidad. Nos encomendamos mutuamente ante el Señor.











